Contemplación del Niño Jesús

En estos días tan especiales de Navidad, siento que debo intentar no contribuir a aumentar el ruido ambiente, callar bastante, y ceder la palabra a otros que han sabido profundizar más en el misterio, en la verdad fascinante del Dios-hecho-hombre. Hoy os traigo un precioso poema que nos invita a hacer una contemplación dialogada ante el recién nacido:

Dime quién eres
Ahora que la noche es tan pura,
y que no hay nadie más que tú, dime quién eres.
Dime quién eres y por qué me visitas,
por qué bajas a mí que estoy tan necesitado
y por qué te separas sin decirme tu nombre.

Dime quién eres tú, que andas sobre la nieve;
Tú que, al tocar las estrellas,
las haces palidecer de hermosura;
Tú que mueves el mundo tan suavemente,
que parece que se me va a derramar el corazón.

Dime quién eres, ilumina quién eres;
dime quién soy yo también,
y por qué la tristeza de ser hombre;
dímelo ahora que alzo hacia ti mi corazón,
Tú que andas sobre la nieve.

Dímelo ahora que tiembla todo mi ser en libertad,
ahora que brota mi vida y te llamo como nunca.
Sostenme entre tus manos;
sostenme en mi tristeza,
Tú que andas sobre la nieve.

(Leopoldo Panero)

Oración: Nace de nuevo

Un año más nos reunimos para celebrar LA NAVIDAD. Llegamos con la historia vivida a lo largo de este año y nos damos cuenta que es mucho lo vivido. Con experiencias de ilusión y felicidad, hechos y noticias que nos han ayudado a avanzar en nuestro crecimiento y otros que nos han hecho retroceder, con momentos difíciles, malas noticias, experiencias de fragilidad de nuestra vida. Por ello aunque la Navidad parece la misma, siempre es distinta.

“Mira que estoy a la puerta y llamo;
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa
y cenaremos juntos”.  (Apocalipsis 3,20)



Descargar Oración: Nace de nuevo


«AnteriorIndice Siguiente»

Oración de Navidad

¿Y si Jesús mismo nos recordara, o explicara cómo fue su nacimiento? ¿A qué vino, cómo vino, para quién vino? Estos días proliferan los cuentos de Navidad, más o menos imaginativos... pero, ¿y si simplemente le diéramos voz, toda la voz a Jesús?


Yo he venido al mundo
para que el mundo tenga Vida.
Me he hospedado en vuestra casa
para que viváis siempre en mi presencia.
He dormido a vuestra vera
para que soñéis un mundo mejor.

Me he hecho uno de tantos
para que todos valgan lo mismo.
He escogido nacer en pesebre
porque a Dios no se le encierra en el templo.

He querido hacerme, ante todo, hombre
y llorar y reír
y vivir con vosotros.
Y así, cuando lloréis
sabréis que no estáis solos,
que yo lloré primero
para que vuestras lágrimas tengan sentido.

Y cuando riáis
sabed que yo estoy con vosotros,
que nuestra risa es la mía
y vuestra alegría, mi gloria.
Así vuestra alegría será mi felicidad
y vuestra alegría mi felicidad.

Y si tú
quieres de verdad seguirme
búscame pobre entre los pobres,
llorando donde hay dolor,
sufriendo con el que sufre,
compartiendo la rabia del oprimido
y riendo donde la alegría es sincera.

Mira que estoy a tu puerta y llamo.
Si tú me abres tu corazón y tu vida
cenaremos y cantaremos juntos
hasta el último amanecer.

Oración: Juan el Bautista

La misión de Juan el Bautista fue llamar la atención de la gente de su tiempo para preparar el camino al Señor. Nos plantea la posibilidad de revisar nuestra vida y de reconocer aquellas actitudes que tenemos que cambiar. Adviento es un tiempo de reforma, de conversión, de cambio...Dios sólo puede nacer en un corazón que se prepara para acoger su propuesta y se dispone a dejarse transformar por el amor. Es posible que nuestro corazón necesite una limpieza y algunos ajustes para acoger al Hijo de Dios. Lo importante es que esté dispuesto a recibir la pequeñez de un Dios que se abaja para rescatarnos.


Por aquellos días se presentó Juan Bautista en el desierto de Judea proclamando: "Convertíos porque está cerca el reinado de Dios". A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: "Una voz grita desde el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos"


Descargar Oración: Juan el Bautista


«AnteriorIndice Siguiente»

Adviento... en las cosas pequeñas

Prepararnos para la Navidad supone también un cambio de mirada. Sí, quizá fuera suficiente si durante todo el adviento consiguiéramos y mantuviéramos un cambio de mirada.

Dejar de poner el foco sobre la envidia, la comparación con el otro, lo que me falta, lo que me sobra... y centrarnos, simplemente, en admirar la belleza de la realidad, tal cual es. Dios se manifiesta en la realidad, y especialmente en la realidad pequeña, vulnerable y siempre imperfecta, muy imperfecta.
Ojalá que este Adviento re-enfoquemos nuestra mirada hacia lo humilde, lo sencillo, lo que ya existe pero aún puede crecer más, lo que yo tengo para compartir y valorar lo que el otro tiene para ofrecerme... Aprender, en definitiva a descubrir a Dios en las cosas pequeñas.
(Aquí dejo una canción muy chula sobre esto, del grupo malagueño Ixcís)
Descargar la letra de la canción
Descargar la canción en MP3

Oración: Esperando la Buena Noticia

En el encuentro y la búsqueda de Dios ponemos muchas esperanzas. Esperanzas en que el encuentro surja, pero también en lo que esperamos que le aporte a nuestra vida. Busco respuestas para ser más feliz o sentirme más a gusto con mi vida. Busco el perdón o fuerzas para cambiar lo que no me gusta de mi vida. Espero ayuda para superar momentos difíciles. Quiero encontrar mi sitio en el mundo y un sentido para mi vida

Después que Juan fue arrestado, marchó Jesús a Galilea, proclamando la buena noticia de Dios. Decía: “El plazo se ha cumplido. El reino de Dios está llegando. Convertíos y creed en el evangelio”. (Mc 1, 14.15)

Descargar Oración: Esperando la Buena Noticia


«AnteriorIndice Siguiente»