En este rato de oración proponemos acercarnos a Jesús desde la contemplación. Vamos a mirar a Jesús como él mira a los demás, cómo habla, cómo se dirige a los demás. La contemplación trata de educar nuestro modo de mirar, de sentir, de pensar, de actuar al modo de Jesús. Me dispongo a sentirme en la presencia de Dios. Le abro la puerta de mi corazón. Busco encontrar en mi interior la presencia del Señor y eso es lo único importante... Siento que Dios me mira, me escucha, me conoce... Sereno mi pensamiento, acallo los recuerdos del día para poder hacer silencio interior.