Iniciamos el camino de la Cuaresma cargados de propósitos y diseñando nuestras propias estrategias de conversión, centrados en el “yo”: mi ayuno, mi penitencia, mis proyectos para Dios. Sin embargo, para esta Cuaresma, desde el Centro Pastoral de la Iglesia del Corazón de Jesús de Valladolid nos proponen vivir juntos una conversión discreta, una conversión que vuelve su rostro a Dios y se deja encontrar.





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