
Se puede decir que la oración empieza con el silencio: cada oración comienza con un rato de apaciguar el alma, y termina con otro silencio-reto: ¿cómo voy a aplicar esto a mi vida?
Otros autores extrapolan este símil y lo aplican a la duración misma de la existencia humana: cuando nacemos estamos varios años sin poder hablar, y terminamos con un "Gran Silencio": la muerte que sólo deja que sean nuestros actos pasados los que sigan hablando de lo que fuimos. Y entre ambos silencios existenciales, un sinfín de palabras cruzadas entre Dios y tú.
Otros autores extrapolan este símil y lo aplican a la duración misma de la existencia humana: cuando nacemos estamos varios años sin poder hablar, y terminamos con un "Gran Silencio": la muerte que sólo deja que sean nuestros actos pasados los que sigan hablando de lo que fuimos. Y entre ambos silencios existenciales, un sinfín de palabras cruzadas entre Dios y tú.
Siendo más concretos, otros remarcan que el silencio es eso que cuesta tanto al principio de la vida de oración, y que poco a poco va creciendo hasta que llena todo el rato de oración, y llena la vida misma.
Hay incluso blogs que se decican única y exclusivamente al silencio. Hoy nos fijaremos en uno de ellos: http://ahoraqueessilencio.blogspot.com/
Dice su autor que el blog es un intento de ponerle nombre al silencio... difícil pero hermosa tarea. ¡Que lo disfrutes!