Día de difuntos

El día de todos los Santos, y el posterior día de Difuntos son dos fechas que parecen invitarnos al silencio, a la gravedad y a la reflexión. Es evidente que ni la santidad ni la muerte son "platos de buen gusto" para la sociedad actual y, sin embargo la Iglesia nos los presenta cíclicamente y juntos, insistente e inseparablemente unidos. 

Hace unos días despedí a un muy joven amigo en su funeral, tenía 14 años. Un amigo al que me hubiera gustado conocer mejor, sin duda. Allí pensaba que enfrentarse a la muerte no es sólo un mal trago que hay que pasar; sino que puede ser una oportunidad para detenernos del tiempo que nos domina, acallar el ruido que nos aturde y descubrir la vida en toda su profundidad y hondura. Y frente a esa muerte que nos devuelve a lo importante y disipa lo accesorio, la Iglesia propone antes una clara alternativa: un modo de vivir plural y auténtico (la santidad bien entendida, no como un modelo de perfección, sino como una pluralidad de caminos hacia la participación en la Vida de Dios), que dé sentido precisamente a cada vida, re-dibujada o re-enfocada por la muerte.

Ojalá que nosotros podamos descubrir en estos días esa hondura que nos une fraterna y profundamente a los demás y a Dios, como describe preciosamente esta oración: "Sólo quedarás Tú"
http://ahoraqueessilencio.blogspot.com/2010/11/solo-quedaras-tu.html

Oración: ¿Dónde puedo encontrar a Dios?

Cada uno de nosotros posiblemente tenga su propia manera de acercarse a Dios. Muchas veces nos es difícil percibir su Presencia. Y no es que El nos ha haya abandonado, que seguro que no, sino más probablemente que nosotros no estemos mirando adecuadamente, no estemos percibiendo las cosas, el mundo, a los demás… desde esa perspectiva especial que traspasa lo aparente y nos lleva a las raíz de las cosas, de las personas… A Dios lo podemos percibir en la naturaleza, a través de las maravillas creadas por El: el agua, el sol, los bosques, las montañas, el mar, los animales, el hombre…Todo ello nos habla de Dios, de su generosidad… Pero no es solo que Dios sea creador y habite en su cielo, lejos de nosotros. Dios habita en el mundo o mejor dicho, el mundo entero está habitado por Dios, facilitando así nuestro encuentro con El.

Al recorrer su ciudad y contemplar sus monumentos sagrados, he encontrado un altar en que está escrito: AL DIOS DESCONOCIDO. Pues bien, al que veneráis sin conocerlo yo os lo anuncio. Es el Dios que hizo el cielo y la tierra y todo cuanto contienen. El que es Señor del cielo y de la tierra no habita en templos construidos por hombres; tampoco tiene necesidad de que los hombres lo sirvan, pues El da a todos la vida, la respiración y todo lo demás. El creó de un solo hombre toda la humanidad para que habitara en toda la tierra, fijando a cada pueblo dónde y cuándo tenían que habitar, con el fin de que buscaran a Dios, a ver si, aunque sea a tientas, lo podían encontrar; y es que en realidad no está lejos de cada uno de nosotros, ya que en él vivimos, y nos movemos y existimos. (Hch 17, 23-29)

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Las crías de la tortuga verde


Algunas personas que no han podido tener una experiencia de intimidad con el Dios-Amigo tienen miedo a que, por abrir la puerta a Dios dejen de ser ellos mismos.  Muchos jóvenes piensan esto, como si Dios fuera un "ladrón de identidades", alguien que quisiera anularles en su individualidad y restarles personalidad.

Nada más lejos de la realidad. Dios, que nos creó (pequeño-gran detalle que se nos olvida) precisamente nos quiere desarrollados y con  nuestras capacidades individuales plenamente realizadas, si no, no se hubiera molestado en hacernos... tan complicados, je, je. Esta actitud de miedo a desarrollarse plenamente me recuerda a las crías de la tortuga verde,las de esos documentales angustiosos en los que un montón de crías salen de sus huevos, en la arena de la playa, y se dirigen hacia el mar de forma instintiva. A algunas les fallan las fuerzas y no llegan, y a otras les falla el instinto y se pierden en la dirección equivocada, el caso es que ambos grupos mueren a los pocos minutos de nacer, porque no consiguen zambullirse en el mar que las libera, las alimenta y las protege. De sedientas y exhaustas que están no consiguen ordenar su "brújula interior" y encontrar el mar. Sólo un 20% de ellas consigue alcanzarlo y salvarse.

Una amiga y seguidora de este blog, Emma -poeta entre otras muchas cosas- nos ha enviado esta preciosa oración que describe muy bien cómo es la relación interior con Dios, cómo somos más nosotros mismos cuanto "más Dios" le dejemos ser a Dios (cuanto más espacio le dejemos en nuestro corazón y en nuestra vida). Se puede decir más alto pero no se puede decir más hermosamente:


Soy como soy
porque así me has creado,
soy cuanto soy
porque es tu voluntad,
yo nada soy
si no estás en mi barro
y si algo soy
lo debo a tu bondad. (...)

Por ser quien soy
te has hecho Dios humano,
por tu amor soy
dueño de tu verdad,
así cual soy
me llamas a tu lado
y lo que soy
será en Ti eternidad. 
(Emma-Margarita R. A.-Valdés)
[continúa en documento adjunto, puedes descargarlo aquí]

Vivir poseyendo vs. vivir de prestado

Hay dos formas básicas de vivir: sometido a las cosas materiales, o por encimma de ellas.

- El primer modo es el más común, es la "opción por defecto" que te ofrece la sociedad, aunque de una forma sutil y atractiva. Consiste en buscar seguridades a través de la posesión de cosas, muchas cosas... tantas que llega un momento en que te olvidas incluso de quién eres tú realmente. Ni te valoras como hijo de Dios, ni valoras a los demás como tales; sino que los conviertes (inconscientemente) en cosas también.

- Pero hay otra forma, la que vivió Jesús plenamente: consiste en poner tu seguridad en Dios, no en las cosas. Y a partir de ahí todo lo material cobra mucho menos valor, y, sin embargo, todo lo humano cobra mucha más importancia; aprendes a ver y disfrutar de lo mejor de todo ser humano, y a potenciar lo mejor de tí mismo. Descubres que las verdaderas riquezas no están fuera sino dentro de tí mismo y de cada otro.
Después de Jesús, muchos hombres y mujeres se han atrevido a vivir así (digo bien, "atrevido") desposeídamente, generosamente, libremente; sabiendo que su mayor riqueza era desarrollar lo que Dios había puesto dentro de ellos, para los demás. Incluso aunque fueran tomados por locos. Algunos nombres de estos valientes son Francisco y Clara de Asís, Teresa de Jesús, Teresa de Calcuta, Francisco de Borja, Zaqueo, Ignacio de Loyola... y una larga lista de personas anómimas que sólo están inscritas en los corazones de quienes fueron ayudados por ellos.

Es la diferencia entre "vivir poseyendo" y "vivir de prestado", como dice la cantante inglesa Dido. Unas alumnas mías han hecho con su canción este fantástico vídeo. Que lo disfrutes y te haga pensar ¿dónde pongo yo mis seguridades?

video

El vídeo a alta definición para descargar aquí.
El texto en Inglés y Español para reflexionar aquí.

Oración: La rutina de Dios

Hay veces en que siento mi vida como algo rutinario. Día tras día y año tras año parece que vivo una y otra vez lo mismo. El verano y las vacaciones quedan lejos, pero ya estoy esperando que regresen. Apenas he arrancado el nuevo año ya estoy cansado de nuevo mis ocupaciones de siempre, mis compromisos o mis nuevos propósitos. A veces se me hace muy cuesta arriba volver a empezar y meterme de lleno en el día a día. Dios por su parte también tiene su propia rutina: amar sin descanso. Para él no existen vacaciones, ni inicio de curso, ni estaciones... Una única ocupación llena las 24 horas de su día, los 365 días del año. Amarnos a cada uno de nosotros.

Como el Padre me ama a mí, así os amo yo a vosotros. Permaneced en mi amor. Mi mandamiento es éste: Amaos los unos a los otros, como yo os he amado. (Jn 15, 9.13)


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Oración: Acompañando a los refugiados

Los países situados en el Cuerno de África –Etiopía, Kenia, Somalia y Yibuti– sufren una sequía que ha agravado la crisis que ya venían padeciendo y que en algunas zonas es la más grave de los últimos 60 años. A los países mencionados se suman algunas zonas de Tanzania, Uganda y el recientemente independizado Sur Sudán.


La oración supone encontrarnos con Dios que está en lo más íntimo de nosotros mismos. Pero ese encuentro íntimo nunca es algo que nos encierra. Al contrario, si la oración no me lleva a salir de mí mismo se quedaría en algo vacío. Dios siempre me invita a mirar al mundo y a mis hermanos. Porque desde el mundo tiene una palabra para mí, y porque la palabra que me dirige es para ser vivida y proclamada en el mundo. Por eso hoy queremos traer a la oración a tantos hermanos nuestros que mueren de hambre. Para escuchar a Dios a través de la injusticia que sufren. Para que Dios nos ilumine la mejor manera de estar junto a ellos.

Pero un samaritano, que iba de viaje, llegó a donde estaba el hombre y, al verlo, se compadeció; se acercó a él y le vendó las heridas, echándoles aceite y vino; luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó dos denarios y dándoselos al posadero, le dijo: «Cuida de él, y lo que gastes de más te lo pagaré a la vuelta».


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Pero ¿Dios te habla?


Hoy os remito a un post que me parece muy interesante, de José Carlos Carneado, amigo de CVX-Sevilla. Trata de un asunto que siempre sorprende a las personas que no están "en este ambiente", con las que trabajamos o convivimos, y es cuando a veces se nos escapa hablar de Dios con una naturalidad que debe ser sorprendente. Me recuerda a una frase que me soltó una vez un padre de mi grupo de catequesis, que me dijo: "Juanda, es que tú hablas de Dios... ¡como si le conocieras!" ... y nos echamos a reír los dos.


La verdad es que el tema tiene más trasfondo del que parece, porque en el fondo en el fondo, no podemos establecer un contacto "directo" con Dios (dicen los teólogos). Pero sí que podemos tener algunas "buenas aproximaciones", como en el Taller de Oración, aunque sólo sea para desenvolvernos en la vida, que al final es de lo que se trata.

¿Cómo es eso de que Dios nos habla? Como dice José Carlos: "Aunque Dios no use el móvil, sí necesita cobertura"  http://cvxe.blogspot.com/2011/09/pero-dios-te-habla.html

Take your time

"Tómate tiempo" en Inglés se dice "tómate tu tiempo". Y creo que el matiz es importante. Siempre decimos "no tengo tiempo de hacer oración, de ayudar a los necesitados, de ..." Y es verdad que no podemos dedicar a estas cosas todo el tiempo que nos gustaría, pero eso no significa que no tengamos ningún tiempo para ello. Se nos olvida que el tiempo es nuestro, es "mi" tiempo. El problema es organizarlo en función de mis prioridades. La Madre Teresa de Calcuta nos invita hoy a replantearnos cómo son esas prioridades nuestras; éstas reorganizarán nuestras vidas y, a la larga, serán fuente de una vida más plena; priorizarán aquello que es realmente importante, aquello que " la polilla no puede deshacer ni el ladrón puede robar" (Mt 6, 19): la presencia de Dios en nuestras vidas.



Tómate tiempo para pensar,
es la fuente de poder.

Tómate tiempo para rezar,
es el mayor poder de la tierra.
Tómate tiempo para reír,
es la música del alma.
Tómate tiempo para jugar,
es el secreto de la perpetua juventud.
Tómate tiempo para amar y ser amado,
es el privilegio que nos da Dios.
Tómate tiempo para dar,
el día es demasiado corto para ser egoísta.
Tómate tiempo para leer,
es la fuente de la sabiduría.
Tómate tiempo para trabajar,
es el precio del éxito.
Tómate tiempo para ayudar a quien lo necesita,
es la llave del Cielo.
(Madre Teresa)
Por cierto, que en los próximos días anunciaremos las fechas de las próximas tandas del TdeO en Valladolid, la primera en noviembre... ¡vete reservando fechas y tomando TU tiempo!